Releyendo la historia llegue a dos conclusiones: 1º un final feliz no le pega, 2º no tenia jodido sentido. He aquí el final original de la historia.
Y así acaba mi historia, me enamore de la persona equivocada. No es romántico enamorarte de una persona con problemas mentales. Es estúpido amar a alguien que intento matarte. No es lógico el amor y ella puede dar fe de ello. Ella era lo que en criminología se conoce como un asesino itinerante no son nadie van vagando por ahí hasta encontrar una victima a la que depredar, en su mayoría juegan con ella a su retorcido modo. Loorena prefirió jugar al ratón y al gato conmigo repitiendo el rol que asumió su padre y su marido maltrato psicológico, celos agresión física, violación e intento de asesinato. Un papel que ha repetido una y otra vez con varios desgraciados una y otra vez intentando matar a sus “hombres”. Todos ellos tenían en común que eran solitarios, aparentemente tranquilos y ocultaban un oscuro secreto. Todos asesinaron a su pareja de forma brutal, seres débiles y patéticos que necesitaban de torturar a quien los amaba solo por sentirse “hombres”. Ella investigaba su presa, la seguía, lo husmeaba todo como un lobo hambriento en una granja. Me eligió a mi por el mismo motivo, pobre ilusa yo no mate a mi pareja dejándome llevar por la ira o por los celos. No era mi pareja ni siquiera la conocí simplemente me gusto su olor y quería ver su sangre teñir mis manos. Ella jugo conmigo pensando que era la presa pero era yo quien la cazo. Otra luna llena otra victima, pero esta vez es distinto, esta vez me sentí mal, algo dentro de mi lucho por no hacerle daño. Pensé que podríamos, quizás estar juntos como una pareja normal, por primera vez en mi vida he sentido algo en mi corazón. Por ello firmo esta confesión, al igual que ella mato a hombres por un trauma del pasado yo mate personas por una necesidad de caza. No recuerdo cuando deje cazar animales para cazar personas. Por ello cuando miro su cuerpo inerte en el suelo con su bisturí clavado en el cuello me doy cuenta de lo horribles que somos, no somos ni animales ni hombres solo monstruos. Por ello pondré fin a mi vida aquí junto a ella pues mi vida carece de sentido. ¿Pues que me queda por cazar si me he matado al único ser que ame? Jamas pensé que diría esto pero nunca sentí tanta desesperación, solo me queda dejar que otro ocupe mi puesto yo ahora me debo dirigir allí donde este ella. No pienso pedir perdón a mis victimas ni a sus familias pues solo son trofeos que me cobre. Ni quiero lastima, ni odio solo que la gente sepa que los monstruos habitan entre ellos. Y se preguntaran ¿Por que? Sencillo al igual que el niño teme a lo desconocido el hombre debe temer al hombre, esa es nuestra misión en la vida y somos muchos.
Firmado: Nadie que importe.
“Encontramos esta carta junto al cadáver del hombre mi teniente-un policía local. El teniente se quedo leyéndola y tras lo cual cogió el mechero y la quemo. El policía se quedo anonadado y le grito que por que lo hizo. El teniente tomo aire y contesto- La gente vive feliz porque los ven como monstruos desalmados que merecen morir como perros. No necesitan saber que podrían ser capaces de sentir amor, cualquier periodista podría convertir esto en una historia de amor de Hollywood. Como el dice les basta con saber que los monstruos existen y son muchos. La gente se convierte en monstruos cuando dejan de sentir amor, no merecen ni siquiera lastima”
Esta historia la escribí porque considero que las relaciones que son autodestructivas lo son porque uno o los dos de la pareja no sienten amor por si mismos, porque se odian a si mismo, se menosprecian o porque temen que les manipule. De forma que canalizan ese sentimiento sobre el otro. Así que mejor modo de exponerlo que dos psicópatas que aun estando destinados asesinarse comienzan a sentir un sentimiento desconocido y autodestructivo hacia ellos porque entra en conflicto con su instinto de autoconservación. Eso y que la gente que nos rodea tiene un lobo agazapado en su interior esperando salir para arrancarnos el brazo de un mordisco. La razón del otro final hollywoodiense era ni más ni menos porque tengo un sentido romántico ridículamente idealizado. Eso y que como diría Homer “Holliwood corrompe la moral de nuestros hijos”
En fin nos vemos. Cuidaos y sed felices.